domingo, 18 de mayo de 2014

Eres una choni


Hace tiempo que quería escribir sobre este tema, pero como últimamente no encuentro ni un solo momento de relax y no quiero ni puedo pasar todo mi tiempo libre escribiendo en el blog, cuesta subir cosas con una frecuencia decente. En fin, vamos al tema

Hace bastante tiempo que los términos "cani" y "choni" se han asentado en nuestro vocabulario como palabras bastante normales. Sin embargo, su definición no es para nada concreta. Grosso modo, estos vocablos designan a gente que no saca buenas notas, con actitud chulesca, que visten de manera informal, no tienen demasiado respeto hacia la gente i beben mucho, van a discotecas y normalmente consumen drogas.

Pero, sin embargo, la denominación de "cani" o "choni" se ha vuelto bastante ambigua. Ahora hay chicos aparentemente garrulos que resulta que son buena gente, chicas a las que considerabas de baja talla que resulta que van a la universidad y que tienen hábito de leer y gente haciendo grados superiores que resulta que tienen la cabeza muy bien amueblada en diversos temas. Todos nos hemos topado con personas que creíamos por debajo de nuestro nivel pero que nos han sorprendido leyendo, yendo a la universidad, manteniendo con nosotros una coherente conversación o demostrando una inteligencia emocional y una empatía que nos ha parecido envidiable. ¿Cómo puede ser eso? ¿No habíamos quedado en que eran todo lo contrario?

La respuesta está, como todo, dentro de nuestras cabezas. Las palabras "cani" y "choni" son palabras peyorativas que se utilizan para culpabilizar a alguien de su bajo status quo o de su posición social. Ahora ya no hay chavales con familias desestructuradas que han provocado crisis en su personalidad, hay canis y chonis. No hay chavales con problemas emocionales que han derivado en trastornos físicos o emocionales, hay canis y chonis. No hay jóvenes que no están a gusto en su propia casa y que se tienen que despejar los fines de semana, hay canis y chonis. No hay jóvenes a los cuales les ha fallado el sistema educativo, que no ha conseguido darles las armas para enfrentarse a la sociedad, hay canis y chonis. Hemos trasladado la culpa del sistema a la culpa de la gente, y ello ha culminado en el uso de términos que sirven para culpabilizar a la gente de un claro fallo del sistema del que ellos no tienen la culpa. Es un término, además, tremendamente clasista. Nadie se sorprenderá de que vayas maquillada si eres una niña rica, vives en Pedralbes o en la Diagonal y vas a un colegio privado, pero si eres una chica normal que se arregla el pelo y le gusta maquillarse... vaya, me temo que eres una choni.

Así que ya sabéis, la próxima vez que vayáis a usar ese término, preguntaros si queréis escudaros en el odio inyectado en vuestros cerebros o si queréis llamar a las cosas por su nombre.